Archivo de etiquetas| personal

Blog de Daniel Scriptum

https://danielscriptum.wordpress.com/

Es un fantástico escritor, gran amigo y mejor persona. Ha publicado un libro llamado Cruzatiempos que pretende ser el primero de una saga. Lo recomiendo MUCHO a todo el mundo, es muy bueno y realmente merece la pena dedicarle tiempo, y así mismo seguir a Daniel tanto en su blog, como en Facebook y Twitter.

@Daniel_Scriptum

https://www.facebook.com/profile.php?id=100013652030375

Anuncios

Magia

Magia… para mí la magia es real, pero no como bolas de fuego o superpoderes, la magia son pequeñas coincidencias, detalles que hacen que algo te ilusione de manera especial.

Cuando empecé con Pokémon Go, antes de llegar a nivel 5 revisé los diferentes equipos, para ver cuál me atraía más. Estuve dudando, pensé en unirme a Mystic, pero un segundo vistazo me volvió a hacer dudar. Entonces, decidí unirme a Instinct.

Ahora estoy siguiendo una cuenta de Pokémon Go en Twitter, y entre otras cosas pone opiniones y dibujos de los diferentes equipos, y me he dado cuenta que hay un montón de piques sanos y graciosos en los cuales he participado, y el Team Instinct podría decirse que tiene el papel de “alivio cómico”. Mientras los equipos Valor y Mystic se les toma como muy orgullosos y poderosos, a los Instinct se les ve como los tontitos del grupo, se burlan de ellos y tal (obviamente, todo esto tomado como un juego, en ningún momento se puede tomar como algo personal, es pura diversión).

Entonces me he dado cuenta de que realmente el Team Instinct es en el que quiero estar, me gusta el papel de payasa del grupo, y de alguna manera, mi instinto me ha llevado a tomar esa decisión. Qué apropiado.

Éste es sólo un ejemplo, pero en muchas ocasiones me ha ocurrido algo que definitivamente, puedo llamar mágico, y es algo maravilloso.

Relato ganador del concurso de relatos cortos de la EstelCon 2014

Este puente ha sido la XIX Mereth Aderthad (también llamada EstelCon) de la Sociedad Tolkien Española. Yo he participado en el concurso de relatos cortos, y por fortuna he ganado :) (el premio es una libretita mu mona, con una pluma de plata dibujada).

El sistema del concurso era que el organizador nos leía un fragmento de un escrito, sin comienzo ni final, y nosotros debíamos escribir algo con eso. Lo que nos leyó era algo así como que un mago y un leñador se acercan a un árbol mágico en medio de un bosque normal. Ese árbol era un ejemplar suelto del “Bosque de los espejos”, y lo que hacía era crear un reflejo del que se acercara a él e hipnotizarle, el mago consigue eludir el hechizo pero el leñador intenta matarle, bajo el influjo del árbol, y ahí se queda. Ésto es lo que escribí yo.

Yo soy un árbol. No un árbol normal, claro está. Los árboles a mi alrededor son diferentes, lentos, no hablan como yo. Apenas puedo entenderlos, y cuando comprendo sus diálogos la temática es… de árbol. Fotosíntesis, viento, nutrientes, hongos, pájaros, ardillas… Aburrido. Yo soy un árbol mágico, pertenezco a una raza especial, o eso creo, porque estoy sola. Muy sola. No hay más de mi gente. Bueno, al menos no hay ninguno más aquí, en este bosque. Bueno, en las cercanías, pues yo no he visto ninguno más.

Generalmente los días pasan largos y las noches frías, y me aburro mucho. Algunas veces me entretengo invocando animalitos a mis ramas, y cuando están ahí… doy un buen meneo y los espanto. Es divertido verlos correr, volar o saltar tan apresurados, pero cuando lo hago tardan bastante rato en volver, y me vuelvo a aburrir. Hay ocasiones, rara vez, que aparecen unas curiosas criaturas por aquí. Caminan sosteniéndose sólo en sus patas traseras, como las aves, pero tienen pelo, como las ardillas, y en ocasiones sostienen algo con sus patas delanteras. Muchas veces eso que sostienen se asemeja a una rama un poco extraña, recta y lisa, con lo que parece ser una piedra en su extremo. Las criaturas que lo portan suelen llamarlo “hacha”, aunque ignoro lo que significa. Normalmente se acercan a mí con esos movimientos tan torpes y me miran fijamente. Yo suelo jugar con ellos, es muy divertido. Lo que hago es imitarles: cuando ellos se mueven a un lado, yo me muevo también. Si alzan las patas, yo levanto mus ramas. Si hablan, hablo como ellos. Lo que pasa es que al cabo de un rato, las criaturas se duermen a mi lado, junto a mis raíces, y poco a poco se van uniendo a la tierra y me dan sustento. Son animales muy raros.

El otro día vinieron dos de esos seres. Uno portaba una de esas ramas con una piedra. Éstos, a diferencia de los anteriores se taparon los ojos antes de acercarse a mí. Me pareció muy original. Se acercaban muy despacio y uno le dijo al otro algo de un “bosque de los espejos”, aunque no entendí a qué se refería. El que habló se acercó más a mí. Empezó a moverse y hablar, con los ojos aún cerrados, y yo jugué con él. Noté que se empezaba a dormir, y entonces hizo algo que no me gustó nada. Gritó muy alto y dejó de mirarme.

-¡Eso es trampa! -le dije, y me enfadé con él. Así que le dije al otro que lo castigara porque lo había hecho mal. Así, el ser alzó su rama con piedra y la dejó caer sobre el primero. Pero entonces, el primer ser hizo algo muy feo. De repente, de sus patas delanteras salió una terrible luz y mucho calor. La luz envolvió al otro, el cual gritó y se movió hacia atrás, y pronto se durmió. Esa extraña luz me asustaba, se movía mucho y daba muchísimo calor, así que le dije al ser que lo quitara. Por suerte me hizo caso y lo apagó. Justo después quiso decirme algo pero se durmió también.

Hoy, los veo unirse a la tierra poco a poco, pero yo sigo sola… y me aburro.