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Blog de Daniel Scriptum

https://danielscriptum.wordpress.com/

Es un fantástico escritor, gran amigo y mejor persona. Ha publicado un libro llamado Cruzatiempos que pretende ser el primero de una saga. Lo recomiendo MUCHO a todo el mundo, es muy bueno y realmente merece la pena dedicarle tiempo, y así mismo seguir a Daniel tanto en su blog, como en Facebook y Twitter.

@Daniel_Scriptum

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Denethor

Original: Linkin Park – In The End

Empieza ya
Ya ves, no hay dónde huir
No importa donde vayas, quédate aquí
Guárdalo bien, no podrás volver
Porque todo esto es
Lo que sé
El tiempo se va a detener
Míralo así, transcurriendo al revés
Hasta el final del día llegará
El reloj te mostrará
Lo irreal
Miedo y dolor cayó
Sobre la condenada Gondor
Traté de aguantar mas nada queda ya
¿Así que desperdiciarás
Tu final?
Guardad el coraje y valor
Cuanto más intentéis
Habrá más dolor
Lo que quiero hacer
Desaparecer, un recuerdo ser
Nada más, porque
Yo traté
De defender
Lo que en verdad
Ahora ya no importa
Quise salvar
Mi realidad
Pero en verdad
Realmente nada importa

Ya ves, no hay dónde huir
No importa donde vayas, quédate aquí
Guárdalo bien, no podrás volver
Porque yo ya no sabré
Lo que intenté
Porque ellos no me van a perdonar
Y ahora llega el final, ¿qué hice tan mal?
Recuerdos de cuando yo luché por ti
Pero todo en vano fue
Fuera hay luchas y dolor
Porque nada puede vencer a Mordor
Quedar sin vuelta atrás
Cuando todo en fuego
Perecerá
Guardar al final el miedo para no fallar
El golpe final
Todo morirá
Todo vuelve atrás
Nada quedará de lo que al final
Yo traté
De defender
Lo que en verdad
Ahora ya no importa
Quise salvar
Mi realidad
Pero en verdad
Realmente nada importa

El fuego trae verdad
¿Puede mi alma inmolar?
Es el fin
Así que no me detengáis

Con el calor mortal
Pongo fin a este dolor
Sígueme
Aquí acaba Denethor

Pues yo traté
De defender
Lo que en verdad
Ahora ya no importa
Quise salvar
Mi realidad
Pero en verdad
Realmente nada importa

Relato ganador del concurso de relatos cortos de la EstelCon 2014

Este puente ha sido la XIX Mereth Aderthad (también llamada EstelCon) de la Sociedad Tolkien Española. Yo he participado en el concurso de relatos cortos, y por fortuna he ganado :) (el premio es una libretita mu mona, con una pluma de plata dibujada).

El sistema del concurso era que el organizador nos leía un fragmento de un escrito, sin comienzo ni final, y nosotros debíamos escribir algo con eso. Lo que nos leyó era algo así como que un mago y un leñador se acercan a un árbol mágico en medio de un bosque normal. Ese árbol era un ejemplar suelto del “Bosque de los espejos”, y lo que hacía era crear un reflejo del que se acercara a él e hipnotizarle, el mago consigue eludir el hechizo pero el leñador intenta matarle, bajo el influjo del árbol, y ahí se queda. Ésto es lo que escribí yo.

Yo soy un árbol. No un árbol normal, claro está. Los árboles a mi alrededor son diferentes, lentos, no hablan como yo. Apenas puedo entenderlos, y cuando comprendo sus diálogos la temática es… de árbol. Fotosíntesis, viento, nutrientes, hongos, pájaros, ardillas… Aburrido. Yo soy un árbol mágico, pertenezco a una raza especial, o eso creo, porque estoy sola. Muy sola. No hay más de mi gente. Bueno, al menos no hay ninguno más aquí, en este bosque. Bueno, en las cercanías, pues yo no he visto ninguno más.

Generalmente los días pasan largos y las noches frías, y me aburro mucho. Algunas veces me entretengo invocando animalitos a mis ramas, y cuando están ahí… doy un buen meneo y los espanto. Es divertido verlos correr, volar o saltar tan apresurados, pero cuando lo hago tardan bastante rato en volver, y me vuelvo a aburrir. Hay ocasiones, rara vez, que aparecen unas curiosas criaturas por aquí. Caminan sosteniéndose sólo en sus patas traseras, como las aves, pero tienen pelo, como las ardillas, y en ocasiones sostienen algo con sus patas delanteras. Muchas veces eso que sostienen se asemeja a una rama un poco extraña, recta y lisa, con lo que parece ser una piedra en su extremo. Las criaturas que lo portan suelen llamarlo “hacha”, aunque ignoro lo que significa. Normalmente se acercan a mí con esos movimientos tan torpes y me miran fijamente. Yo suelo jugar con ellos, es muy divertido. Lo que hago es imitarles: cuando ellos se mueven a un lado, yo me muevo también. Si alzan las patas, yo levanto mus ramas. Si hablan, hablo como ellos. Lo que pasa es que al cabo de un rato, las criaturas se duermen a mi lado, junto a mis raíces, y poco a poco se van uniendo a la tierra y me dan sustento. Son animales muy raros.

El otro día vinieron dos de esos seres. Uno portaba una de esas ramas con una piedra. Éstos, a diferencia de los anteriores se taparon los ojos antes de acercarse a mí. Me pareció muy original. Se acercaban muy despacio y uno le dijo al otro algo de un “bosque de los espejos”, aunque no entendí a qué se refería. El que habló se acercó más a mí. Empezó a moverse y hablar, con los ojos aún cerrados, y yo jugué con él. Noté que se empezaba a dormir, y entonces hizo algo que no me gustó nada. Gritó muy alto y dejó de mirarme.

-¡Eso es trampa! -le dije, y me enfadé con él. Así que le dije al otro que lo castigara porque lo había hecho mal. Así, el ser alzó su rama con piedra y la dejó caer sobre el primero. Pero entonces, el primer ser hizo algo muy feo. De repente, de sus patas delanteras salió una terrible luz y mucho calor. La luz envolvió al otro, el cual gritó y se movió hacia atrás, y pronto se durmió. Esa extraña luz me asustaba, se movía mucho y daba muchísimo calor, así que le dije al ser que lo quitara. Por suerte me hizo caso y lo apagó. Justo después quiso decirme algo pero se durmió también.

Hoy, los veo unirse a la tierra poco a poco, pero yo sigo sola… y me aburro.